Corazón, Mente y Cuerpo

Con estas tres palabras podemos establecer los pilares básicos de cualquier arte y artista marcial. Son cosas fáciles de decir, pero muy difíciles de conseguir.

Empecemos desde el final…

CUERPO

Es la preparación física necesaria para la ejecución. Cada arte marcial tiene diferentes necesidades: endurecimientos, flexibilidad, elasticidad, velocidad, resistencia, aguante, etc…

Es aquello que tras un verano, o un tiempo largo de inactividad, notamos que nos falta. Ese timing que ya no está, o esas agujetas tras el entrenamiento. Como ya he dicho en artículos anteriores, el endurecimiento es tan necesario en los estilos de mano vacía que sin ello estarás indudablemente en el camino del fracaso. No se puede golpear sin que tu cuerpo aguante el impacto; tampoco puedes esperar no ser golpeado nunca.

Este punto siempre me recuerda a la fantasmada que sucede en la primera película de Matrix. Neo es enchufado a una máquina y le transmite inmediatamente los conocimientos: “Ya sé Kungfu“. Cualquiera que haya practicado artes marciales y se pare a pensar rápidamente se dará cuenta de que sin un cuerpo que acompañe esa técnica, no tienes mucho que hacer; una muñeca que no ha sido puesta a punto se romperá al golpear, y una pierna que intenté hacer una patada cuando los ligamentos no han trabajado nunca ese movimiento seguramente romperá fibras.

MENTE

Es la técnica; es aquello que hacemos día a día a través de los años. Aprender a hacer las cosas, una y otra vez, hasta que queda en nuestro interior y sale de una manera natural. Un maestro solía decir: “el hombre es el único animal que tiene que aprender a defenderse y a usar sus armas naturales…

A lo largo de mi vida marcial he visto a muchos “expertos”, pero pocos de ellos me han llegado por la belleza de su técnica y su perfección al realizarla… también he visto grandes maestros con muchos grados que no desmerecían el estilo que realizaban.

CORAZÓN

Kokoro
Kokoro - Corazón

La parte más etérea de todo. Es el espíritu guerrero, el ansia de hacer las cosas mejor, el gusto por el esfuerzo. Para mi gusto es lo que diferencia a muchos practicantes en el día a día. Al ver un entrenamiento cualquiera se puede ver aquellos que lo tienen y aquellos que no… aquellos que aprovechan la ley del mínimo esfuerzo y aquellos que parece que ese entrenamiento va a ser el último…

Si te das cuenta de que no le pones empeño, que no te motiva lo que haces, plantéate cambiar de actividad; de verdad, es lo mejor que podrás hacer, por ti y por el grupo.

EN RESUMEN

Creo que las tres partes son igual de importantes, y necesarias para llegar a conseguir la meta deseada: dominar un arte marcial. Sería un buen ejercicio personal el valorar en qué medida creemos que tenemos cada uno de los pilares, y qué podemos hacer para mejorarlo… Como siempre se admiten comentarios

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Grados en Karate Do, excelente lectura

Acabo de leer un artículo que hacen en la página de “Shotokan Karate-Do” acerca de los grados y sus consecuencias. Merece la pena leerlo, ya que es una de esas curas de humildad que hay que aplicarse de vez en cuando. Pinchad sobre la imagen para acceder al artículo.

Kyus y Dan... la historia de siempre

Los grados en las artes marciales

Una discursión habitual entre practicantes de artes marciales de distintos estilos es acerca de los grados. El problema comienza cuando se intentan equiparar los niveles entre distintos estilos.

La pregunta surge: ¿Es lo mismo un cinturón negro en Aikido que un cinturón negro en Choy Lee Fut?

La respuesta, al más puro estilo gallego, sería otra pregunta: ¿Es lo mismo un licenciado en Historia que un Ingeniero Superior en Teleco?

¿El que una carrera dure 3 años y otra 5 establece automáticamente que es más difícil la segunda?
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