Budo Antiguo

Aquí os dejo un pequeño tributo al Budo de principios de la grabación en vídeo. Merece la pena ver cada uno de esos estilos en esas épocas.

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Por qué ya no veo exhibiciones de artes marciales?

Recuerdo cuando esperaba ansioso el momento en que emitieran en la Eurosport la gala de París-Bercy para poder grabarla y así poder disfrutarla una y otra vez. En esa época no había nada parecido a YouTube y este y otros eventos eran nuestras únicas fuentes visuales de los diferentes estilos de artes marciales.

Luego llegó internet, y un poco más tarde la posibilidad de ver vídeos online. No pasó demasiado tiempo hasta que pudimos ver un montón de contenidos relacionados con las artes marciales más variopintas. Reconozco que siempre me ha gustado consumir ese tipo de contenidos, y prueba de ello es este mismo blog donde durante mucho tiempo he compartido gran cantidad de vídeos.

Por otro lado, como practicante, he podido presenciar y también participar en diferentes eventos donde se han podido hacer demostraciones y exhibiciones.

Entonces, ¿a qué viene ese título en el artículo?

Empecemos diciendo que aquí consideró tres tipos diferentes de demostraciones/exhibiciones: la primera es en la que el artista marcial realiza técnicas al aire, la segunda sería en la que las técnicas son realizadas contra un oponente pero de una manera técnica. La última sería en la que intenta mostrar la aplicación realista del repertorio de técnicas de su estilo contra un oponente.

La primera y la segunda me siguen gustando, ya que puedes ver la manera de trabajar, pero suele ser aburrida para el público general y se suele sustituir por la tercera.

En esta tercera es donde empiezo a ver los problemas. Hace tiempo veía este tipo de actuaciones con interés, observando con detalle cómo se ejecutaban las técnicas para golpear, controlar o derribar al oponente. Así mismo, me daba cuenta que en muchos casos, el público alrededor no mostraba ese mismo interés, y en algunos de ellos la asistencia del público era residual.

¿Por qué? Bueno, es sólo mi opinión, pero la sensación que tengo desde hace tiempo es que lo que falla en las exhibiciones es que la gente no las siente como reales. No estoy diciendo que las técnicas no duelan, o no sea efectivas, nada de eso; el problema está en la amenaza.

¿Qué es la amenaza?

Es aquello que nos obliga a actuar en nuestra defensa.

Si la amenaza no parece realista, la respuesta parecerá forzada. En muchos casos el atacante simplemente suelta un puño al aire sin dirección clara, o una patada sin decisión; en ese momento el que lo recibe realiza una técnica completamente desmedida en comparación con la amenaza que ha recibido, y eso el público lo nota, lo percibe, y no lo compra.

Todavía me paseo por internet, buscando algo que pueda comprar…

Realidad y ficción en la defensa personal

Como antiguo practicante de artes marciales en las que se estudiaba la defensa desarmado contra cuchillos y otras armas, creo que el mayor problema al que se enfrenta un alumno es la autoconfianza.

¿Cómo? ¿Pero no es lo que se supone que tenemos que conseguir, confiar en nosotros mismo?

Sí, pero a un nivel real. Me explico.

A continuación os muestro un vídeo en el que se puede ver lo que muchas escuelas explican como defensa ante ataques armados; no entro en la calidad de la respuesta o si se debería hacer tal o cual. Vean el vídeo y aquellos que hayan estudiado este tipo de técnicas encontrarán muchas de ellas bastante familiares.

En este mismo vídeo se puede ver lo que PUEDE ocurrir en una situación real. Nadie se queda quieto, todo ocurre muy deprisa.

Entonces, ¿a dónde quieres llegar?

Pues muy fácil. Creo que el estudio técnico dentro de las artes marciales es necesario. Se analizan las técnicas, se realizan despacio, y luego con cierta velocidad. Pero esas técnicas son sólo un molde, un ejemplo, no una aplicación real. Es imprescindible ponerse luego en la piel de “la situación real”, aquella en la que el que está enfrente no te conoce, no sigue tus reglas, y quiere hacerte daño.

Si no eres capaz, no quieres, o en tu centro de estudio no lo quieren hacer, que te quede muy claro hasta dónde llegan tus conocimientos, no desarrolles una sensación de seguridad acerca de tu capacidad de resolución de ese tipo de situaciones cuando no las conoces, eso sería un gran problema.

6 años ya…

Hoy WordPress me ha recordado que hace 6 años que empecé a escribir artículos…

cómo pasa el tiempo… y cómo hemos cambiado… las energías no sé si han disminuido, pero estoy seguro que han cambiado de rumbo.

BU DO
BU DO

Hace unos días iba en el coche y me puse a pensar en un artículo sobre cómo las personas van interpretando lo que es el Budo a lo largo de su vida; desde la juventud y su ímpetu hasta la calmada y sabia vejez. Algunos dicen que el Budo siempre se lleva en la sangre, yo creo que esa es una afirmación cuanto menos equivocada: hay gente que nunca conocerá lo que es el Budo, otros que lo sentirán durante un período de su vida; otros tendrán la suerte de llevarlo consigo hasta la muerte.

Y lo más interesante, no creo que encontremos dos sentimientos iguales.

Por otro lado, y quizá hundiendo un poco el dedo en la llaga, hay gente que estará estudiando y/o practicando artes marciales durante toda su vida, pero no habrán conocido lo que es el Budo o no lo habrán comprendido. Eso es algo que se puede ver todos los días en los gimnasios, dojos, exhibiciones y campeonatos de alrededor.

Yo seguiré mientras este sentimiento siga dentro de mí, espero que ni un minuto más ni uno menos; y hasta entonces, intentaré disfrutarlo.

Oss!