Antes de seguir leyendo, quiero dejar claro que esta entrada no va dirigida a nadie en particular y espero no molestar a nadie con lo que ponga.
Pues sí señores, estoy hasta el gorro. Harto de leer tanta tontería en internet, de ver tanta basura marcial de gente que lo único que busca son sus 15 minutos de fama. Durante mi andadura marcial he pasado por diferentes estilos, de distintos países y en todos la misma historia: que si ese maestrillo no tiene ni idea y nosotros lo hacemos mucho mejor, que si ese arte marcial es de risa, mira el mío que bueno/tradicional/duro/efectivo/lo_que_sea es…
¿Pero qué carajo? ¿Cómo se puede saber/medir eso?
He tenido compañeros que entrenaban en Bujinkan Budo Taijutsu (síii, los ninjas) que actualmente trabajan en fuerzas de seguridad del estado o en empresas privadas de seguridad en países y/o zonas de riesgo; no como seguratas, sino como escoltas profesionales que necesitan usar lo que sepan a riesgo de su vida. Esa gente ha probado lo que entrena, y sigue entrenando. Para mí eso es suficiente prueba de que lo que ÉL hace, a ÉL le funciona.
He entrenado con gente de Taekwondo que eran capaces de tumbar a una persona en la calle de un puñetazo en el pecho. ¿Ah, pero si esto del Taekwondo no funcionaba, no?
Personas de Jujutsu tradicional que reaccionaban al ver violencia de género en plena calle y dejaban inconsciente al fulano en cuestión de un par de golpes…
Como me han dicho recientemente… Una patada frontal a plena potencia con la cadera bien metida puede reventar el abdomen, una patada de ese tipo es efectiva, pero hay que aprender a darla y cúando darla. Las cosas funcionan, pero no todo a todos…
¡¡Mi arte es más tradicional que el tuyo!!
La tradición no está en el arte, sino en el espíritu de quien la practica. He visto gente practicando Hung-Gar en playeros, y gente de Judo corriendo descalzo por la calle. Practicantes de Koryu sin sentimiento al saludar y gente de Shotokan que emanan Budo según entran al dojo.
En fin… lo de siempre ¡qué listos somos!